MEDITACIÓN PARA LA VIDA

MINDFULNESS - COMPASIÓN - COMUNICACIÓN NO VIOLENTA

EL ESPACIO CONSCIENTE -DONDE SE ABRE LA CLARIDAD- 2020

  • SESIÓN 1: LAS TRES MARCAS DE LA EXISTENCIA (CONDICIONADA)
    • MEDITACIÓN DE IMPERMANENCIA
    • PENSAMIENTOS PARA CADA DÍA DE LA SEMANA

      JUEVES 2 DE ABRIL: El budismo mantiene que la verdadera naturaleza de la mente es tan vasta como el cielo y que los pensamientos y emociones son como las nubes que, desde una posición estratégica, lo oscurecen. Nos enseña que si queremos experimentar la naturaleza ilimitada del cielo tenemos que tener curiosidad por esas nubes. Si las miramos detenidamente, se hacen jirones y detrás aparece de nuevo la infinitud del cielo, que no se había ido a ninguna parte: siempre estuvo ahí, pero estaba momentáneamente oculto por esas fugaces y cambiantes nubes.

      Chodron, Pema. Vivir bellamente (Living Beautifully) (Spanish Edition) (pp. 35-36). Shambhala. Edición de Kindle.

    • EJERCICIO SUGERIDO PARA LA SEMANA

      Lleva un diario de la cuarentena durante esta semana. En el diario anota todos los días una entrada, tan corta o larga como quieras, de tus experiencias del momento presente: cómo es el momento en que estás: lo que toca tus sentidos, también tus estados interiores. Lo que surge y pasa, lo que descubres, lo que te inspira, lo que conmueve, los momentos de claridad y compasión.

      Si quieres haz observaciones sobre qué te enseña cada momento de la vida así como es. Distingue la diferencia entre lo que está vivo en el ahora en los sentidos y lo que es una historia creada por la mente.

    • LECTURA DE LA SEMANA

      Si tienes tiempo lee detenidamente esto: (click)

      VER LOS PENSAMIENTOS COMO CREACIONES DE LA MENTE

    • TEXTO IMPERMANENCIA

      Impermanencia

      Cuando dejamos de tratar de atrapar la vida en lugares fijos que son o no son, descubriremos que todo cambia constantemente, que la vida, los momentos, las situaciones, las personas, todos somos procesos cambiantes e impermanentes.

      Este aspecto de la visión completa desafía nuestra tendencia a congelar en el tiempo los eventos de la vida y desconectarnos de la característica que hace posible la renovación de la vida: el cambio. Si examinamos nuestro pensamiento cotidiano, podremos notar que a menudo andamos cargando eventos del pasado como si continuaran sucediendo.

      Cuando ocurren eventos placenteros o desagradables, los atrapamos en la memoria y los repasamos una y otra vez creando así una ilusión de que continúan ahí, que siguen ocurriendo y no han terminado. Fijamos en la mente eventos que ocurrieron, y sin darnos cuenta nos relacionamos con ellos como si siguieran ocurriendo, sin darnos cuenta que hace tiempo que terminaron.

      Al no estar conscientes de que realmente ya terminaron, seguimos procesándolos como si estuvieran ocurriendo, generan emociones: temor, ira, tristeza, expectativas, frustración, etcétera. Generan una idea fija de las cosas, una manera fija de percibirlas y entenderlas que no podemos soltar porque en el fondo creemos que no han terminado. Más aún generan intenciones y reacciones, de manera que a menudo estamos reaccionando aferrándonos a cosas que ya pasaron. Lo hacemos en las relaciones interpersonales, en relación con nosotros mismos, y en relación con eventos de la vida en general.

      Cuando no vemos la impermanencia no podemos aprovechar el hecho de que las cosas cambian, y por consiguiente no podemos disfrutar de la renovación natural de la vida, de las relaciones, y de nosotros mismos.
      De tal manera que no solamente creamos lugares fijos que “son” o “no son”. Sino que ser o no ser adquiere una dimensión temporal ficticia: parece que no han dejado de ser así, o que no han dejado de no ser así.

  • SESIÓN 2: EL SURGIMIENTO DEPENDIENTE. AL SER ESTO SE DA AQUELLO
    • TEXTO SEMINAL

      AL SER ESTO SE DA AQUELLO
      AL NO SER ESTO NO SE DA AQUELLO
      AL SURGIR ESTO, SURGE AQUELLO
      AL CESAR ESTO, CESA AQUELLO

    • MEDITACIÓN DEL SURGIMIENTO DEPENDIENTE
    • SURGIMIENTO DEPENDIENTE (TEXTO)

      TODO SURGE EN DEPENDENCIA DE CONDICIONES

      Es no perder de vista que la vida y todo lo que ocurre es parte de un sistema de factores o condiciones causales. Nada surge de la nada, todo es el fruto de condiciones en el tiempo y en el espacio.

      Cuando nuestra visión contempla esto, podemos intuir una dimensión vertical de condiciones: lo que ha ocurrido en el pasado, que se ha constituido en un potencial -como una semilla-; y una dimensión horizontal: las condiciones del contexto en el momento presente que hacen que esa semilla se active, crezca y dé fruto.

      Las condiciones no son elementos fijos independientes, sino procesos que se modifican mutuamente. La manera en que miras a una persona modifica la persona en que ella te mira y el cruce de miradas modifica la manera en que entiendes a la persona, y la manera en que entiendes a la persona modifica la manera en que ella te entiende a ti, y respondes de acuerdo con este entendimiento, y tus acciones modifican cómo responde la otra persona, y sus acciones modifican cómo respondes.

      Cada momento es cocreado entre los participantes del momento, en donde el contexto tiene también una fuerte influencia: todo influye en todo creando un sistema complejo de elementos interrelacionados.

      Cuando estamos conscientes de que todo surge así, a partir de condiciones que se modifican mutuamente, podemos bailar con la vida con creatividad. Bailar con la vida quiere decir que en vez de poner resistencia a la manera en que ocurren las cosas te sabes co-creador de lo que ocurre, y sabes que con la mirada más completa que te sea posible es más probable que puedas co-crear respuestas más sabias y compasivas ante los altibajos de la vida.

  • SESIÓN 3: LOS OCHO VIENTOS MUNDANOS
    • TEXTO SEMINAL

      Texto del Buda

      “Estas ocho condiciones del mundo siguen al mundo y el mundo no se separa de estas ocho condiciones del mundo. ¿Cuáles ocho? Ganancia y pérdida, fama y desprestigio, crítica y elogio, placer y dolor. Estas ocho condiciones del mundo siguen al mundo y el mundo no se separa de estas ocho condiciones del mundo.”

      “El ser ordinario sin comprensión experimenta los ocho vientos mundanos. También el discípulo con comprensión.¿Cuál es la diferencia? ¿Cuál es la diferencia de esfuerzo? ¿Cuál es la diferencia entre el ser con comprensión y el ser sin comprensión?”

      “Cuando el ser ordinario sin comprensión obtiene ganancia, él no considera así: ‘He obtenido esta ganancia. Ésta es impermanente y de naturaleza transitoria.’ No comprende esto de acuerdo con la realidad.

      Cuando obtiene pérdida, él no considera así: ‘He obtenido esta pérdida. Ésta es impermanente y de naturaleza transitoria.’ No comprende esto de acuerdo con la realidad.

      Cuando obtiene fama, él no considera así: ‘He obtenido esta fama. Ésta es impermanente y de naturaleza transitoria.’ No comprende esto de acuerdo con la realidad.

      Cuando obtiene desprestigio… cuando obtiene crítica... cuando obtiene elogio… cuando obtiene placer… cuando obtiene dolor…

      “Así, la ganancia se apodera de su mente, la pérdida se apodera de su mente. La fama se apodera de su mente, el desprestigio se apodera de su mente. La crítica se apodera de su mente, el elogio se apodera de su mente. El placer se apodera de su mente, el dolor se apodera de su mente. Él se deleita con la ganancia obtenida, se contraría con la pérdida obtenida. Se deleita con la fama obtenida, se contraría con el desprestigio obtenido. Se contraría con la crítica obtenida, se deleita con el elogio obtenido. Se deleita con el placer obtenida, se contraría con el dolor obtenido. Así, deleitándose y contrariándose, no se libera del sufrimiento.”

      “Mas cuando el discípulo instruido obtiene ganancia, él considera así, ‘He obtenido ganancia. Ésta es impermanente, y de naturaleza transitoria.’ Comprende esto de acuerdo con la realidad. Cuando obtiene pérdida … cuando obtiene fama … cuando obtiene desprestigio … cuando obtiene crítica … cuando obtiene elogio … cuando obtiene placer … cuando obtiene dolor, él considera así, ‘He obtenido este sufrimiento. Éste es impermanente de naturaleza transitoria’. Comprende esto de acuerdo con la realidad.”

      “Así, no deleitándose y no contrariándose, se libera del sufrimiento. Ésta es la diferencia, ésta es la diferencia de esfuerzo, ésta es la diferencia entre el ser con comprensión y el ser sin comprensión”

    • MEDITACIÓN TEMOR EN LOS VIENTOS MUNDANOS
    • LOS OCHO VIENTOS MUNDANOS

      LOS OCHO VIENTOS MUNDANOS

      A los seres humanos nos gusta creer que somos libres para tomar decisiones, emprender acciones y conducir nuestras vidas. No obstante, hay motivaciones, de las cuales no tenemos mucha conciencia que ejercen tal presión sobre nosotros en la toma de decisiones que afectan nuestras vidas y las de otras personas a través de nuestras acciones, que difícilmente podríamos decir que tenemos libertad de acción. Aunque nos gustaría pensar que somos capitanes de nuestros propios barcos y que el rumbo de nuestra nave es el resultado de nuestras decisiones conscientes, en realidad frecuentemente nuestras vidas son más bien como un velero a la deriva, llevado de un lado por el miedo y la esperanza alrededor de los siguientes cuatro pares de fuerzas:

      • Placer/dolor
      • Ganancia/pérdida
      • Alabanza/culpa
      • Fama/desprestigio

      El miedo y la esperanza
      La base emocional común a todos ellos es la dualidad miedo-esperanza. El miedo es una emoción común en el ser humano basada en nuestro instinto de protección ante el peligro. Por otro lado, la esperanza, en el sentido que lo usaremos en el contexto de estas enseñanzas, es la contraparte del miedo y en el contexto de los ocho vientos mundanos se refiere al apego a una ilusión de que las cosas sean de cierta manera específica. (Esperanza aquí no se refiere a una mente optimista y con confianza).

      Si bien el miedo y la esperanza pueden servirnos en ciertos contextos y por momentos, con frecuencia no nos permiten relacionarnos con la vida fuera de los esquemas conocidos. Lo que tememos y esperamos es parte de un patrón conocido. Las emociones nos llevan a ese patrón. Por consiguiente, a medida que se convierten en los motivadores principales detrás de nuestras decisiones y acciones, nos mantienen dentro de las limitaciones de la realidad virtual y el comportamiento reactivo. Esto lo experimentamos como una insatisfacción en distintos niveles.

      Cuando nuestras decisiones y acciones se nutren del conocimiento directo de la realidad cambiante, compleja e interdependiente, experimentamos plenitud: la plenitud de responder a la vida con creatividad dentro de un campo abierto de posibilidades. Al soltar el temor y soltar la expectativa -o esperanza- fija de las cosas, nuestra mente se abre a un momento presente rico de posibilidades y recursos que no veíamos antes.

      Al tomar conciencia de las situaciones y áreas de nuestra vida en donde el miedo y la esperanza nos llevan a tomar decisiones y a reaccionar desde lo conocido, estaremos dando el primer paso para abrir los ojos de la conciencia que nos permiten reconocer el campo abierto de posibilidades. Una vez abiertos, se vuelven una luz que ilumina cada vez más nuestra vida.

    • LAS CREENCIAS DETRÁS DE LOS VIENTOS MUNDANOS

      Las creencias que sostienen el temor a la pérdida tienen que ver con la idea fija que nos hacemos de las cosas, las situaciones, los contextos, las personas, las cosas, y se extienden hasta las creencias que tenemos de lo que otros piensan de nosotros, y hasta la idea de nosotros mismos.

      Sostenemos en la mente ideas fijas sobre las cosas, como si tuviera propiedades estables permanentes, no sujetas a cambiar ni dependientes de condiciones. Todo lo que ocurre, todo lo que tenemos, todo lo que pensamos, las cosas, todo, depende de condiciones inestables, que están sujetas a cambiar.

      Mientras más pongamos nuestro sentido de seguridad en todo aquello que puede cambiar y tiene una base inestable más sufriremos, no solo por el dolor de perder lo que estábamos agarrando sino también por el bloqueo mental que nos genera, al impedirnos aceptar la realidad y entenderla con profundidad para crear respuestas adecuadas y armonizadas con las condiciones existentes.

      Los vientos mundanos son ocho lugares mentales comunes en los seres humanos, que construimos casi sin darnos cuenta, y en los cuales creamos una fantasía o ilusión de cómo son las cosas, en la cual las cosas tiene propiedades estables, fijas inmutables, a prueba de todo. En esencia nuestras ideas de las cosas son ilusorias porque para construirlas uno necesita aislarlas de la textura transitoria e interconectada de la naturaleza de la realidad. Por lo tanto son sólo fotografías incompletas y congeladas, con apariencia de fijeza e independencia, de un proceso complejo y cambiante que está por naturaleza vinculado a una infinita cantidad de variables y condiciones.

      La práctica de los ocho vientos mundanos tiene que ver con cobrar conciencia de dos dimensiones de los fenómenos, las cosas, las situaciones, las personas, el mundo: a) que la idea aquí que nos hacemos de las cosas es errónea en tanto imaginada como estable y permanente, entonces tememos perder algo que ni siquiera existe como lo imaginamos, y b) que la experiencia de pérdida, que es real, es en sí tan impermanente como l sensación de estabilidad y certeza que creemos haber perdido.

      Desde la perspectiva de los vientos mundanos es buena idea que nos demos cuenta que el mundo no es como lo pensábamos y nos veamos obligados a reinventarnos y cambiar nuestra concepción del mundo. Teniendo cuidado esta vez de no aferrarnos a otra, sino de manteneros presentes, atentos y alertas sin estar estresados, de lo cambiante de las condiciones, todo el tiempo. No apegándonos a las cosas, las ideas, las situaciones, los contextos, ni nada. No apegarse no quiere decir ser descuidado ni desconectarse de las cosas, sino vivir con plenitud cada momento con las condiciones que se presentan, y haciendo lo mejor que podamos para crear bienestar en cada contexto y cada nuevo conjunto de condiciones.

      Lo mismo aplica con los ocho vientos mundanos:

      • Placer/dolor
      • Ganancia/pérdida
      • Alabanza/culpa
      • Fama/desprestigio



      EL MIEDO Y EXPECTATIVA
      Estas dos emociones son los dos polos extremos con los que nos relacionamos con los ocho vientos mundanos. Más comúnmente se traduce como miedo y esperanza, pero quizás es más apropiado decir expectativa, porque la palabra esperanza también puede tener una connotación de optimismo en el sentido de confianza en nuestra capacidad de responder a la vida creando bienestar y florecimiento. Este polo de las emociones de los vientos mundanos, la expectativa, tiene que ver con apegarnos con una idea fija de un resultado. Este pequeño verso del poeta William Blake, del siglo XVIII lo expresa muy bien:

      He who binds himself to a joy doth the winged life destroy
      But he who kisses the joy as it flies
      Lives in eterenity’s sunrise

      “Aquel que se ata una alegría
      la alada vida destruye;
      aquel que besa la alegría según vuela
      vive en la aurora de la eternidad.”


      ― William Blake

  • SESION 4: LA VACUIDAD Y EL SUTRA DEL CORAZÓN
    • TEXTO SEMINAL

      1. EL SUTRA DEL CORAZÓN

      El Bodhisattva de la compasión Cuando meditaba profundamente Contempló la vacuidad de los cinco skhandas
      Y rompió las ataduras que le ocasionaban sufrimiento

      Así pues, la forma no es más que vacuidad
      La vacuidad no es más que forma
      La forma es sólo vacuidad
      La vacuidad sólo forma.
      Sensación, percepción e intención,
      Hasta incluso la conciencia,
      Todas ellas son iguales

      Todas las cosas son vacías por naturaleza
      No nacen ni se destruyen
      Ni están manchadas ni son puras
      Ni aumentan ni disminuyen

      Así, en la vacuidad
      No existe forma, ni sensación, ni percepción, ni intención
      Ni siquiera la conciencia.

      No hay vista, no hay oído, no hay olfato
      Ni gusto ni cuerpo ni mente
      No hay color, no hay sonido
      Ni olor ni sabor ni tacto
      Ni nada a lo que la mente pueda aferrarse
      Ni siquiera el hecho de sentir

      No existe la ignorancia
      Ni el cese de la ignorancia
      Ni todo lo que proviene de la ignorancia
      No existe la decrepitud ni la muerte Ni el cese de ambas
      No existe el sufrimiento
      Ni la causa del sufrimiento
      Ni el cese del sufrimiento Ni camino noble que aparte del sufrimiento
      Ni siquiera sabiduría que conseguir
      La consecución también es vacuidad

      Así pues conoce que el Bodhisattva Sin nada a lo que aferrarse
      Y morando en la sabiduría Prajña únicamente
      Se ve liberado de los obstáculos engañosos
      Y del temor por ellos engendrado
      Alcanzando el más puro nirvana

      Todos los budas del pasado y del presente
      Los budas del tiempo futuro
      Usando esta sabiduría Prajña
      Alcanzan la visión completa y perfecta

      Escucha pues el gran dharaní
      El mantra radiante e incomparable
      El Prajña-paramitá Cuyas palabras alivian todo sufrimiento
      Escúchalo y descubre su verdad

      Gate gate pargate parasamgate boddhi svaha
      Gate gate pargate parasamgate boddhi svaha
      Gate gate pargate parasamgate boddhi svaha

    • MEDITACIÓN CON LA VACUIDAD
    • SOBRE LA VACUIDAD

      1. INTRODUCCIÓN a la vacuidad
      Pocos términos de la tradición budista son tan malentendidos como vacuidad. En parte porque la misma palabra tiene otras connotaciones y significados que no vienen nada al caso con lo que intenta describir el término Sunyata. Ciertamente no significa que no hay nada, pero tampoco significa que hay algo. Es justo un punto en medio de estas dos perspectivas. Vacuidad intenta ayudarnos a comprender que hay una manera más poderosa de comprender los fenómenos de nuestra experiencia, o sea a nosotros mismos, así como los fenómenos de la naturaleza. Todos compartimos la misma naturaleza Sunyata. Ahora bien, si Sunyata no es nada ni es algo, ¿qué diablos es? Bueno, imagínate lo siguiente: un espacio amplio como una estación grande de trenes. Nadie vive ahí, pero siempre está lleno de gente. Gente en transición. Algunas en transición más rápida, los pasajeros, otros en transición más lenta, los que ahí laboran. Pero nadie vive ahí. Es un lugar de encuentro, de intercambio, de conexión, de servicio, de transformación.

      Sunyata es el encuentro de una gran cantidad de factores –condiciones- que convergen en un instante para dar una forma. Los seres vivos, y hasta los elementos y las partículas subatómicas son así. En nosotros convergen condiciones y factores numerosos que dan surgimiento a cada instante de experiencia. Y estos factores son dinámicos e inestables, pues todos ellos se modifican entre sí. Estos factores generan formas, seres vivos, cosas, pero también situaciones, relaciones, emociones, aspiraciones, contextos interpersonales y sociales. Y todo esto tiene la naturaleza de Sunyata. Todo es un encuentro dinámico de condiciones que generan fenómenos (dhammas) de todos tipos, y siempre en constante transformación. Nuestra mente y todo nuestro sistema nervioso y todo el cuerpo están diseñados para crear una impresión de continuidad y semiestabilidad, a pesar de lo constante e implacable que es el cambio. Nuestra visión del tiempo favorece crear la impresión de estabilidad y duración y continuidad, aún cuando realmente no la hay.

      Sunyata o vacuidad es un término que te invita a que en vez de fijarte en la foto instantánea de las cosas, de las situaciones, veas el espacio en donde ocurre el fenómeno dinámico en sí. Es decir, que en vez de ver la foto veas la escena directamente. Sunyata no es tanto un concepto que entender sino una manera de ver. En vez de siempre ver las situaciones, las personas, las cosas, los contextos, y tu experiencia individual de cuerpo emociones y mente como si fueran cosas fijas, discretas, separadas la una de la otra, como si existieran en espacio cerrado, impenetrable, las vieras como momentos de transición constante. Todo es una estación de tren. Pero esta estación de tren es tu vida, y cada sensación, cada emoción, cada pensamiento, cada intención, cada acción. Todo es así, un momento, un instante que surge en la convergencia de condiciones dinámicas. El lenguaje que le corresponde a esta manera de ver la vida es uno de cambio, de transformación, de interdependencia, de fluidez, de corresponsabilidad, de honestidad, de conexión, de contribución, de complejidad, pero sobre todo de apertura de posibilidades y de intención de ayudar.

      Saber que todo es Sunyata te lleva a tener una mano suave con todo. Sabes que por más que los conceptos que usamos en la vida cotidiana tiendan a fijar, definir, cerrar, congelar cualquier cosa, cualquier experiencia, cualquier evento, la naturaleza de todo es que no puede ser fijado, ni definido ni cerrado ni congelado. Y esto corre contrapelo con la cultura en que vivimos. El ser humano ha pasado ya tanto tiempo nombrando todo y construyendo el mundo a partir de conceptos e ideas y abstracciones, que ya perdimos de vista que el lenguaje de representación, poderoso como es, no es la realidad en sí.
      Esto resulta particularmente importante tanto para el bienestar y el crecimiento personal como para crear relaciones (y una sociedad) de contribución y ayuda.

      Sunyata adquiere su fuerza cuando
      ves la vida desde ella. No te enganchas fácilmente con nada, porque sabes que a lo que sea que te enganches o aferres es solo una construcción mental que representa algo, o a alguien, o situaciones. El sutra del corazón (Hridaya Sutra) son versos que intentan ayudarte a ver Sunyata. Se recita diariamente, o lo más seguido posible, a veces repitiéndolo una y otra vez por una media hora o más. Y también es una herramienta de reflexión. Cuando la aplicas al pensar sobre cualquier cosa inmediatamente notarás que abre, ilumina, expande, conecta, matiza, suaviza, y al mismo tiempo hace más eficientes las acciones y más benéficas para los involucrados en una situación intepersonal.

      1. SOBRE EL SUTRA DEL CORAZÓN
      El Sutra del Corazón es un texto en verso que data de entre el siglo II y el Siglo VII de nuestra era. Este Sutra surgió como parte de una corriente llamada la Perfección de la sabiduría (Prajña paramitá), cuyo énfasis está en vaciar la mente de ideas fijas con respecto a cualquier aspecto de la vida (y la muerte) y de las enseñanzas mismas del budismo.

      La vacuidad (Sunyata) de la que habla este Sutra no es la nada nihilista, sino una manera de escuchar la naturaleza interdependiente y dinámica de la vida. La certeza con que definimos todo en la vida es parte del apego que nos ciega a abrirnos y sensibilizarnos a la complejidad dinámica de la vida. La práctica de la vacuidad es como una espada filosa que corta en pedacitos las perspectivas limitadas que se instalan en nuestra manera habitual de escuchar las experiencias. Escuchar no sólo en el sentido auditivo, sino en el sentido amplio del término.

      La sesión que entra comenzaremos a profundizar en la noción de vacuidad. Esta quincena simplemente recita en voz alta y lentamente el Sutra del Corazón todos los días una vez. Si es posible antes de meditar. Deja que los versos te hablen de maneras sutiles.

      El Sutra del corazón es el texto central de las escuelas Zen del Japón, y Ch’an de China.



      1. Vacuidad, el camino medio y Nagarjuna
      El concepto de vacuidad fue explicado exhaustivamente por Nagarjuna en el siglo II, quién definió la vacuidad como el camino medio (Madhyamaka) que evita los extremos de nihilismo (nada existe) y esencialismo (algo esencial existe que es eterno).
      La noción de vacuidad o Sunyata conecta los principios de la escuela Mahayana del Camino Medio (Madhyamaka) con las enseñanzas de la surgimiento interdependiente del Buda. En cierto sentido es una re explicación de lo mismo que dijo el Buda, pero usando una metáfora increíble: la ausencia o vacuidad.
      El Camino Medio postula que el término existencia no puede ser usado para referirse a la experiencia de los fenómenos ni a los fenómenos en sí mismos, pues negar su existencia es negar lo obvio, mientras que afirmar su existencia es ignorar el surgimiento interdependiente. Así, no es que los fenómenos internos o externos, físicos, orgánicos o mentales existan o no existan, sino que surgen en dependencia de una red dinámica de condiciones cambiantes.

      Según la filosofía Madhyamaka la interdependencia que todos los fenómenos tienen se cultiva a menudo mediante la indagación en tres principios

      Principio de Composición.
      Todo fenómeno es parte de algo y compuesto a su vez por partes.
      Principio de Generación. Todos los fenómenos son generados por causas y condiciones.
      Principio de Percepción. Ningún fenómeno existe de forma independiente del observador.

      NAGARJUNA. Se dice que Nagarjuna fue el fundador de la tradición Madhyamika: el “camino medio”, la cual enseña una vía hacia la liberación mediante la profunda percepción de la vacuidad esencial de todos los fenómenos. Desde el punto de vista del camino medio, ni se afirma ni se niega la existencia de los fenómenos sino que, observando que éstos surgen siempre y solamente en dependencia de las condiciones, uno reconoce su naturaleza esencialmente vacía. Por ello, en el Mula-Madhyamaka-Karika, Nagarjuna asevera:

      Declaramos que todo aquello que surge de manera condicionada es vacuidad. Éste es un nombre provisional para la reciprocidad del ser y, ciertamente, éste es el camino medio.


      (Adaptado del Mula-madhyamaka-karika 24.18 en Kenneth K. Inada, traductor, Nagarjuna: a translation of his Malamadhyamakakarika, Hokuseido, Japón 1970, p. 148)



    • SOBRE LA VACUIDAD: EL DALI LAMA

      Sobre la vacuidad, por el Dalai Lama
      Una de las percataciones más importantes del budismo proviene de lo que se conoce como la teoría de la vacuidad. En el corazón de esta enseñanza se encuentra el profundo reconocimiento de que hay una disparidad fundamental entre la manera en que percibimos el mundo, incluyendo nuestra experiencia en él, y cómo son las cosas en realidad.

      En nuestra experiencia cotidiana tendemos a relacionarnos con el mundo y con nosotros mismos como si estas entidades poseyeran una realidad encerrada, definible, discreta y duradera. Por ejemplo, si examinamos nuestra propia concepción de “Ser” descubriremos que tendemos a creer en la presencia de un núcleo esencial en nuestro ser que caracteriza nuestra individualidad e identidad como un ego discreto, independiente de los elementos físicos y mentales que constituyen nuestra existencia.

      La filosofía de la vacuidad revela que esto no solamente es un error fundamental, sino también la base para el apego, la avidez y el desarrollo de nuestros numerosos prejuicios. De acuerdo con la teoría de la vacuidad, cualquier creencia en una realidad objetiva fundamentada en la suposición de una existencia intrínseca e independiente es simplemente insostenible. Todas las cosas y eventos, sean “materiales” o incluso conceptos abstractos como tiempo, carecen de existencia independiente y objetiva. Si poseyeran dicha existencia independiente se implicaría que todas las cosas y eventos en cierto sentido son completos en sí mismos, y por consiguiente son enteramente autocontenidos. Esto significa que nada tendría la capacidad de interactuar o ejercer influencia sobre ningún otro fenómeno. Pero sabemos que existe la causa y el efecto: giras la llave del arranque y el motor del coche comienza a girar, las bujías sacan chispas y el combustible comienza a encender. Sin embargo, en un universo de cosas autocontenidas y con existencia inherente, ¡ninguno de estos eventos podría ocurrir!

      Por consiguiente, en efecto, la noción de existencia intrínseca es incompatible con la causalidad; esto se debe a que la causalidad implica contingencia y dependencia, mientras que cualquier cosa que tenga una existencia intrínseca sería inmutable y autocontenida. En la teoría de la vacuidad, se sostiene que todo está compuesto meramente de eventos dependientes relacionados; de fenómenos en continua interacción sin una esencia fija e inmutable, los cuales en sí mismos son relaciones dinámicas en constante cambio. De tal manera que las cosas y los eventos son “vacuidad” en el sentido de que no poseen ninguna esencia inmutable, ninguna realidad intrínseca y ningún ser absoluto.

      Tomado de: El Universo en un solo átomo: la convergencia de la ciencia y la espiritualidad. Dalai Lama (2005).

    • SOBRE LA VACUIDAD: TICH NAHT HAN

      La plenitud de la vacuidad, por Thich Nath Hanh
      La vacuidad no es algo que temer, dice Thich Nhat Hanh. “El Sutra del corazón nos enseña que la forma puede estar vacía de esencia propia, pero está llena de todo lo demás. Si eres poeta, verás claramente que aquí hay una nube flotando en esta hoja de papel. Sin una nube no habría lluvia, sin lluvia no crecerían los árboles, y sin árboles no podríamos hace papel. La nube es esencial para que existe el papel. Si la nube no está aquí, la hoja de papel tampoco puede ser.
      Podemos decir que la nube y el papel inter-son. Interser no es una palabra en el diccionario aún, pero si combinamos el prefijo inter con el verbo ser, entonces tenemos un nuevo verbo: interser. Si miramos más profundamente esta hoja de papel, podremos ver el brillo del sol en él. Sin los rayos del sol no podría crecer el bosque, de hecho, nada podría crecer. Nosotros no podríamos crecer sin sol. Así que sabemos que el sol está en esta hoja de papel. El papel y el sol interson. Y s continuamos mirando, podremos ver al hombre que taló el árbol y lo llevó al aserradero y a la planta procesadora de papel. Y podemos ver el trigo, pues el talador no podría existir sin su pan diario, y por lo cual el trigo que se volvió su pan también está en la hoja de papel. Y también están ahí el padre y la madre del talador. Y si miramos de esta manera, veremos que sin todas estas cosas no podría existir la hoja de papel. Y si vemos más profundamente, veremos que en la hoja de papel estamos nosotros también. Esto no es difícil de ver, porque cuando vemos una hoja de papel, la hoja de papel es parte de nuestra percepción. Tu mente y la mía están ahí también, así que podemos decir que todo está aquí, en esta hoja de papel. No puede señalar algo que no esté ahí: tiempo, espacio, tierra, lluvia, minerales de la tierra, el sol, las nubes, los ríos, el calor. Todo coexiste en esta hoja de papel. Creo, por esto, que la palabra interser debería estar en el diccionario.
      Ser es realmente interser. No puedes ser sólo tú. Siempre intereres con todos lo demás. “

      Traducción de Kavindu

      Tomado de:
      http://www.thebuddhadharma.com/web-archive/2012/8/5/the-fullness-of-emptiness.html

    • TAREA CON LA VACUIDAD

      1. TAREAS:
      Esta quincena tu tarea es examinar las situaciones de tu vida desde la óptica de la vacuidad. En particular examinarlas a la luz de las tres indagaciones de Nagarjuna:

      1. Principio de Composición. Todo fenómeno es parte de algo y compuesto a su vez por partes.
      Examinar una situación desde esta óptica consiste en hacer uso de tu percepción, tu memoria, tu imaginación y tu intuición para encontrar “de qué partes está hecha” un situación. Es decir, qué elementos o factores están presentes simultáneamente en una situación.
      1. Principio de Generación. Todos los fenómenos son generados por causas y condiciones.
      Examinar una situación desde el principio de generación implica un análisis de causalidad temporal. Es decir, que tuvo que haber pasado para que surgiera cada uno de los factores o elementos que dan surgimiento a una situación.
      1. Principio de Percepción. Ningún fenómeno existe de forma independiente del observador.
      Examinar una situación desde el principio de percepción es reconocer lo que pones en ella con tu misma manera de mirar. Es cobrar conciencia del encuadre, las perspectivas, los supuestos, las expectativas, los juicios y puntos de vista, etc. Es decir los samskaras que intervienen en la formación de la manera en que ocurre una situación para ti

  • SESION 5 PRACTICA DE LOS 6 ELEMENTOS
    • GUION DE LA PRÁCTICA

      Práctica de los seis elementos.

      La práctica de la contemplación de los elementos Notas preparadas por Kavindu

      1. La práctica clásica de los 6 elementos

      El énfasis de esta práctica está en reconocer la transitoriedad, apertura e interconexión de nuestro propio cuerpo cuando contactamos la naturaleza impermanente y abierta del plano físico y biológico. Y a partir de allí reconocer que la identificación de un “yo” con un elemento que atraviesa por el cuerpo no tiene sentido.
      El efecto de la práctica es atenuar nuestra identificación con el cuerpo como algo cerrado, fijo y aislado y propiciar una comprensión profunda del cuerpo como una dimensión sagrada cuya naturaleza es abierta, cambiante. La suma de estos factores te lleva a un sentido de tranquilidad y paz con la naturaleza de tu cuerpo, y el reconocimiento de tu ineludible interconexión con todos los seres y todo el universo a través de los elementos que usas y devuelvas constantemente
      Identificarse con el cuerpo como algo aislado, cerrado y fijo es fuente de mucha angustia y sufrimiento, así como de mucha aversión hacia partes de nuestro cuerpo que no nos gustan o que no funcionan bien. Es también fuente de ansiedad por los cambios que suceden en el cuerpo con la edad. La identificación con el cuerpo como algo fijo, aislado y cerrado también es la base de nuestra sensación de soledad y desconexión con otros seres. De allí proviene mucho estrés y soledad.
      La práctica de la contemplación de los elementos es una práctica especial, para ser practicada una vez por semana y siempre practicarla cuando tienes suficiente tiempo y espacio, después de hacerla, para asimilar el impacto sin pasar de prisa a alguna actividad demandante.


      Los cuatro elementos; Tierra: Lo que es sólido, duro, cohesivo, ofrece resistencia al tacto.

      • En el universo: lo que tiene forma sólida a la vista. Piedras, tierra, objetos, planetas, etc. Elementos como calcio, hierro, zinc, oro, plata, etc.
      • En el cuerpo: lo que tiene solidez en la experiencia: huesos, uñas, pelo. Pero también la parte sólida y resistente de los tejidos y órganos. Típicamente encontramos elementos como calcio, hierro, zinc magnesio, sodio, potasio en diferentes órganos
      • La tomamos: en la comida sólida.
      • La devolvemos: al caerse el pelo, escamas de piel, excrementos sólidos.
        o Al morir lo que se vuelve polvo que se vuelve tierra, que luego se usa en otras formas de vida.
        Agua: Lo que es líquido, húmedo, fluido, se adapta a cavidades, se extiende sobre superficies.
      • En el universo: Los ríos, mares, océanos, lagos, lluvia, humedad, rocío.
      • En el cuerpo: saliva, sangre, orina, pus, sudor, semen, líquidos que secretan las
        glándulas, sustancia linfática, etc.
      • La consumimos: en los líquidos que tomamos directamente o mezclados con otros
        alimentos.
      • Lo devolvemos: en la orina, sudor, lágrimas, sangre, etc.
        o Al morir: se evaporan los líquidos y humedades del cuerpo. Se seca el cuerpo.
        Fuego: Llamas, flamas, fuego, calor. Lo que irradia, la temperatura caliente, así como la oxidación o transformación del fuego y del metabolismo. Y la energía guardada en grasas, etc.
      • En el universo: El sol, las fuentes de calor directo como hogueras, fuego, calentadores, la estufa, etc. Y el calor guardado potencialmente como energía en los carbohidratos y las grasas.
      • En el cuerpo: la temperatura caliente del cuerpo, los procesos de combustión o metabolismo internos, la grasa en el cuerpo, etc. La irritación, la oxidación.
      • Lo consumimos: en alimentos calientes, en alimentos con carbohidratos o grasas.
      • Lo devolvemos: en la radiación de calor del cuerpo, en el calor que va en los
        excrementos líquidos y sólidos, en la sangre, saliva, etc.
        o Al morir: el cuerpo se enfría y regresa el calor al universo.
        Aire: Lo que es gaseoso, se eleva, se expande fácilmente, se disipa. Y gases de la digestión o metabolismo, etc.
      • En el universo: el aire que nos rodea. Los gases desde las nebulosas y las estrellas, incluyendo el sol, hasta los gases en nuestro entorno, contenidos en el aire: oxígeno, nitrógeno, y demás gases en el ambiente.
      • En el cuerpo: el aire que respiramos, el oxígeno y nitrógeno que entra a la sangre, gases resultantes de la digestión y otros procesos fisiológicos.
      • Lo tomamos: al respirar y en algunos alimentos.
      • Lo devolvemos: al exhalar y mezclado con otros elementos.
        o Al morir: el último aliento y los gases de descomposición del cuerpo. LA PRACTICA DE LOS PRIMEROS CUATRO ELEMENTOS
        La base de la guía:
        Comienza con unos cinco minutos de meditación de amor incondicional hacia ti mismo/a. O simplemente siéntate 5 minutos con toda la paciencia, amabilidad y gratitud que puedas hacia tu cuerpo y tu vida.
        CONTACTA (2 min, aprox)
      a) Contacta tu experiencia con el elemento (1. tierra; 2. agua; 3. fuego; 4. aire) en el
      mundo y en el universo (1 min)
      b) Contacta tu experiencia con el elemento en tu propio cuerpo (1 min)
      REFLEXIONA (3 min, aprox)
      • Mi experiencia de ese elemento en mi cuerpo y en el mundo es la misma. No hay una diferencia esencial entre el elemento ___ afuera y el elemento dentro de mi cuerpo.
      • Reconozco es así puesto que el elemento __________ en el cuerpo lo he tomado prestado o lo he derivado del mismo elemento en el mundo y el universo.
      • Reconozco que el elemento _________ en el cuerpo lo devuelvo constantemente a ese elemento en el mundo o en el universo.
      • Al morir soltaré lo último que queda de ese elemento, regresando así el elemento del cuerpo al elemento en el mundo y el universo, permitiendo que beneficie a otras formas de vida y otros seres, que sea parte de otros procesos.

      Reconozco que no hay nada en el elemento ___________ en el cuerpo que sea mío. No hay nada allí que pueda yo señalar y decir: esto es mío, yo lo hice. En ningún lugar de ese elemento puedo decir: ese soy yo”. No tiene sentido decirlo.
      SUELTA (2 min. Aprox)
      Suelta entonces tu identificación con el elemento_________. Déjalo ir y permite que regrese al constante fluir y jugar en el mundo y en el universo. Descansa y disfruta de la libertad de soltar el elemento _______ y tu identificación con él.
      CONTEMPLACIÓN DEL 5o ELEMENTO: ESPACIO
      Contempla relajadamente tu experiencia del espacio en el mundo y el universo. Una vastedad que contiene todo.
      Contempla relajadamente la experiencia del espacio en el cuerpo, es ese espacio con forma de yo que ocupamos y con el cual nos identificamos o pensamos que es nuestro.
      Reconoce que, como ya contemplamos, los elementos que ocupan este espacio no son “yo” no son míos.
      Al morir, todos estos elementos se desintegran y se dispersan dejando un espacio abierto.
      Entonces, en realidad no podemos decir “este espacio soy yo, este espacio es mío” El espacio no puede ser poseído por nadie.
      Entonces suelta tu identificación con un espacio limitado y definido, suelta ese punto de vista desde el centro de ese espacio, y permite que se extienda y expanda hacia el espacio ilimitado e infinito.
      Descansa y disfruta de la libertad del espacio ilimitado.

      ELEMENTO CONCIENCIA Y EL SENTIDO DE SER.
      1. Contacta el elemento conciencia: la experiencia de estar consciente en este momento.
      2. Date cuenta como tu experiencia de estar consciente está invariablemente ligada al cuerpo, a la mente y a los elementos que constantemente tomamos y devolvemos.
      3. Ve el elemento conciencia como el sentido de estar presente que surge al encontrarse la mente y los elementos en el universo.
      4. Entonces, no tendría ningún sentido decir, este momento de conciencia es mío, me pertenece, yo lo hice.
      5. Dejar ir entonces la sensación de una conciencia limitada y definida.
      6. Descansa y disfruta de la libertad de la conciencia sin límites.
      7. Y contacta tu sentido de ser: la sensación de ser quién eres en este momento.
      8. Reflexiona cómo, la sensación de ser quien eres es una experiencia cambiante que depende de contextos, así como de una historia personal formada de ideas y tendencias.
      9. Reflexiona, entonces que no tiene sentido señalar esa historia, esos contextos, esas ideas y tendencias y decir: mira: ahí estoy yo, yo soy es.
      10. Deja ir entonces cualquier idea fija de ser; permite que se disuelva como una bruma que se disipa en el espacio.
      11. Descansa y disfruta de la libertad de un sentido de ser abierto e indefinido.
      5

    • MEDITACIÓS DE LOS SEIS ELEMENTOS (AUDIO)
    • PRÁCTICA DE MORIR LIGERO
  • SESION 7 EL DESPLIEGUE MÁGICO
    • MEDITACION GUIADA EL DESPLIEGUE MÁGICO
    • TEXTO DEL DESPLIEGUE MÁGICO


      LA ANALOGÍA DEL DESPLIEGUE MÁGICO

      Los budas en su sabiduría han dicho
      Que en la insubstancialidad vacía
      Todas las situaciones son como una función de magia.
      Escuchas lo que te cuenta de mi experiencia directa
      De acuerdo con el corazón del significado de los textos cruciales
      Y de la instrucción oral.

      Así como la conciencia base surge espontáneamente
      En el espacio como un cielo de la mente natural,
      Brillando como esferas estelares luminosas,
      Así, de la espaciosidad como una matriz milagrosa que todo lo abarca,
      surgen por sí solas las imágenes de la ignorancia dual
      y el mundo triple de la ilusión

      A través de circunstancias que se entrelazan
      Sincronísticamente, la función se presenta
      Como caballos y elefantes, hombres y mujeres,
      Montañas y lugares y demás,
      Conjurados por un mago, usando artilugios de madera y piedra
      Y aplicando encantamientos mágicos.

      La potente ignorancia del intelecto iluso, condicionado por el pasado
      Despliega nuestro mundo objetivo de apariencias y posibilidades
      A la cual reaccionan la ira, la avidez y la confusión,
      Y nos damos cuenta, inequívocamente, en este preciso momento
      Que las apariencias, carentes de substancia, nunca se cristalizan
      Con la aparición de seres, todo ello,
      Comprendiendo una maravillosa función de magia y vacuidad

      Todas las instancias del despliegue mágico son mágicamente sincrónicas
      Y como la función de un mago conjurada de símbolo y encantamientos,
      Toda la experiencia se revela como insubstancial e irreal
      Como una parte pequeña de una red de ilusión en continua mutación.

      Considera, por ejemplo, nuestras percepciones habituales de otros:
      Percepciones ilusorias sin realidad,
      Meras imágenes de suposiciones sincrónicas, condicionadas por el pasado

      Todo esto es puro desde el principio, todo un despliegue mágico
      Mágico porque es aparente, pero carece de existencia real,
      Mágico porque resulta de condiciones que coinciden,
      Mágico porque engaña y encanta y después desaparece;
      A todas las apariencias samsáricas etiquétalas como un despliegue mágico.

      Ustedes, afortunados, convencidos por la experiencia directa,
      Reconocen que ninguna situación tiene realidad,
      Que emerge de la nada y se desvanece en la nada,
      Pura desde el principio, es solo un despliegue mágico.

      El despliegue mágico del estado natural es la realidad inmutable
      La realidad que incluye lo contaminado y lo prístino;
      Así como el espacio interno de una vasija, sea de barro o de oro
      Dañada o intacta, nunca aumenta ni disminuye,
      Así en momentos de ilusión o de libertad
      La realidad misma permanece una constante sin juicio
      Esa es lamente de buda en su estado natural de ser
      Y sabiendo esto uno es verdaderamente sabio.

    • COMO SE CONSTRUYE LA PERCEPCIÓN (PERSPECTIVA CIENTÍFICA PSICOLÓGICA)

      Las emociones como realidad social

      Si cae un árbol en el bosque y no hay nadie para oírlo, ¿hace ruido al caer? Esta pregunta tan manida ha sido planteada hasta la saciedad por filósofos y maestros de primaria, pero también revela un hecho fundamental sobre la experiencia humana y, en especial, sobre cómo experimentamos y percibimos las emociones. La respuesta de sentido común a este acertijo es sí, claro que un árbol que cae hace ruido. Si el lector y yo estuviéramos paseando por el bosque en ese momento, oiríamos claramente el resquebrajamiento de la madera, el crujir de las hojas y el enorme golpe sordo cuando el tronco se estrella contra el suelo. Parece evidente que este sonido estaría presente aunque no estuviéramos presentes ni el lector ni yo. Pero la respuesta científica al acertijo es no. Un árbol que cae, en sí mismo, no hace ningún sonido. Su caída simplemente crea vibraciones en el aire y en el suelo. Estas vibraciones solo se convierten en sonido si está presente algo especial que las reciba y las traduzca como, por ejemplo, un oído conectado a un cerebro. Cualquier oído de un mamífero servirá. El oído externo capta cambios en la presión del aire y los canaliza hacia el tímpano, produciendo vibraciones en el oído medio. Estas vibraciones mueven un fluido en el oído interno, que a su vez mueven unos cilios que traducen los cambios de presión a señales eléctricas que recibe el cerebro. Sin esta maquinaria especial no habría sonido, solo aire en movimiento. Pero la tarea del cerebro no acaba tras recibir estas señales eléctricas. Esta onda aún se debe interpretar como el sonido de un árbol que cae. Para ello, el cerebro necesita el concepto de «Árbol» y de lo que pueden hacer los árboles, como caer en un bosque. Este concepto puede proceder de experiencias anteriores con árboles, de haberlo leído en un libro o de la descripción de otra persona. Sin el concepto no hay árbol que caiga, solo el ruido sin sentido de la ceguera experiencial. Por lo tanto, un sonido no es un suceso que se «detecte» en el mundo. Es una experiencia «construida» cuando el mundo interactúa con un cuerpo que detecta cambios en la presión del aire y con un cerebro que puede dar significado a esos cambios.1 Sin nadie que perciba no hay sonido, solo hay realidad física. En este capítulo exploraremos otra clase de realidad que construimos los seres humanos y que solo existe para quienes están equipados para percibirla. En esta capacidad que no requiere esfuerzo se encuentra una respuesta a la pregunta: «¿Qué es una emoción?». También explica cómo se transmiten las emociones de una generación a otra sin huellas dactilares biológicas. Consideremos ahora otra pregunta: «¿Una manzana es roja?». Esto también es un acertijo, aunque menos evidente que el del árbol que cae. En este caso, la respuesta de sentido común también es sí: la manzana es roja (o, si se quiere, amarilla o verde). Pero la respuesta científica es no. «Rojo» no es un color contenido en un objeto; es una experiencia que supone luz reflejada y un ojo y un cerebro humanos. Solo experimentamos el rojo cuando una luz de una longitud de onda determinada (digamos que de 600 nanómetros) se refleja en un objeto (en medio de otros reflejos con otras longitudes de onda) y si y solo si un receptor traduce este despliegue de contrastes de luz a sensaciones visuales. Nuestro receptor es la retina humana, que usa sus tres tipos de fotorreceptores, llamados conos, para convertir la luz reflejada en señales eléctricas a las que el cerebro da significado.2 En una retina donde no haya un cono mediano o largo, la luz de 600 nanómetros se

      Barrett, Lisa Feldman. La vida secreta del cerebro (Spanish Edition) . Grupo Planeta. Edición de Kindle.

  • SESION 8 LA TRIPLE NATURALEZA
    • MEDITACION GUIADA LA TRIPLE NATURALEZA
    • LA TRIPLE NATURALEZA (PEMA CHODRON)

      Una vez que comenzamos a desarrollar la conciencia de la conciencia, y a entenderla como un espacio amplio que surge por sí solo, espontáneamente, y donde se producen las experiencias, todas, como oleaje o creaciones, o despliegue mágico, nos encontramos ya en una experiencia de gran imparcialidad. La conciencia así entendida tiene tres dimensiones o cualidades naturales, Pema Chodron las llama nuestra bondad natural, o lo que es bueno en nosotros naturalmente. Son estas tres:

      1. Inteligencia natural
      2. Calidez natural
      3. Apertura natural

      Para contactar estas naturaleza hacen falta dos cosas: confianza y honestidad. La confianza es la que nos permite confiar en estas inteligencias como algo natural en nosotros. La honestidad es la que nos hace falta para darnos cuenta cuando no estamos confiando en ellas y estamos mas bien confiando en nuestros hábitos automáticos.


      PEMA CHODRON SOBRE LA TRIPLE NATURALEZA:

      Ahora es el momento de desarrollar confianza en nuestra bondad natural y la de nuestros hermanos y hermanas en la tierra: Es tiempo de desarrollar confianza en nuestra habilidad de soltar nuestros hábitos de atorarnos y engancharnos, y en vez escoger con sabiduría. Podemos hacerlo en este momento aquí y ahora. En nuestros encuentros cotidianos, podemos vivir de tal manera que aprendamos a hacer esto,

      Cuando hablamos con alguien con quien no estamos de acuerdo, o no nos cae bien, quizás un miembro de la familia o un colega, tendemos a invertir mucha energía en enviarles ira. Sin embargo, nuestros resentimientos y egocentrismo, aunque nos sean muy familiares, no son nuestra naturaleza básica.

      Todos tenemos la habilidad natural de interrumpir nuestros viejos hábitos. Todos sabemos qué sanador es ser amables, qué transformador es amar, qué alivio es soltar los resentimientos antiguos. Con un ligero cambio en perspectiva nos podemos dar cuenta que las personas golpeamos y decimos cosas crueles por las mismas razones que nosotros lo hacemos, Con sentido del humor podemos ver que nuestras hermanas y hermanos, colegas, parejas, hijos, nos vuelven locos de la misma manera que nosotros volvemos locos a otros.

      El primer paso en este proceso de aprender es ser honestos con nosotros mismos. La mayoría de nosotros nos hemos vuelto muy buenos en empoderar nuestra negatividad e insistir en nuestro derecho a que nuestro “lobo” de la ira se vuelva más y más fuerte y brillante, mientras el lobo del amor está ahí viéndonos con sus ojos suplicantes. Pero no estamos permanente atorados en esta manera de ser.

      Cuando sintamos resentimiento o cualquier emoción fuerte, podemos reconocer que estamos atorándonos o enganchándonos, y darnos cuenta de que en ese preciso momento podemos decidir conscientemente continuar con la agresión o enfriarnos. Todo tiene que ver con escoger qué lobo quieres alimentar. Por supuesto, si queremos seguir este enfoque necesitamos algunas pistas. Necesitamos maneras de entrenarnos en este camino de escoger sabiamente. Este camino implica descubrir las tres cualidades de ser humano, tres cualidades básicas que siempre han estado con nosotros, pero quizás se hayan enterrado y las hayamos olvidado casi completamente.

      Estas cualidades son: inteligencia natural, calidez y apertura naturales. Cuando digo que el potencial de la bondad existe en todos los seres, es reconocer que todos en todo el planeta podrían recurrir a estas cualidades para ayudarse a sí mismos y para ayudar a otros.

      La inteligencia natural está siempre accesible a nosotros. Cuando no nos quedamos atrapados en las expectativas y los miedos, intuitivamente sabemos lo qué es correcto hacer. Si nuestra inteligencia no se obscurece con la ira, la avidez o la auto lástima, sabemos qué nos puede ayudar y qué va a empeorar las cosas. Nuestras reacciones emocionales están bien reforzadas y nos llevan a hacer y decir muchas cosas absurdas. Deseamos ser felices y estar en paz, pero cuando nuestras emociones se excitan, los métodos que usamos para buscar la felicidad nos vuelven más infelices. Nuestros deseos y acciones con demasiada frecuencia no están sincronizadas. No obstante, todos tenemos acceso a la inteligencia fundamental que nos puede ayudar a resolver problemas en vez de empeorarlos.

      La calidez natural es nuestra capacidad compartida de amar, de tener empatía, de tener un sentido del humor. También es nuestra capacidad de sentir gratitud y aprecio y ternura. Es toda la gama de lo que llamamos cualidades del corazón, que son parte del ser humano. Nuestra calidez natural tiene el poder de sanar las relaciones -con nosotros mismos y con otras personas, y animales, y con todo lo que encontremos cada día de la vida.

      La tercera cualidad es la apertura natural de la mente espaciosa. Fundamentalmente nuestra mente es expansiva, flexible y curiosa. Es su cualidad antes de los prejuicios. Es la condición de la mente antes de que la hagamos chiquita con la perspectiva basada en miedo de que todo mundo es amigo o enemigo, amenaza o aliado, alguien que nos debe caer o mal, o ser indiferentes a ellos. Esta mente que tenemos tu y yo es en su base abierta. Podemos conectarnos con esa apertura en cualquier momento.

    • THE ESSENTIAL PEMA
  • SESION 9 DESCANSANDO EN LAS TRES DIMENSIONES
    • MEDITACION GUIADA DESCANSANDO EN LAS TRES CUALIDADES
    • CONFIAR EN LAS TRES CUALIDADES

      CONFIAR EN LAS TRES CUALIDADES

      Las tres cualidades que estamos viendo, considerándolas como aspectos de la conciencia naturales en nosotros, las podemos entender como que están disponibles siempre y cuando confiemos en ellas.

      Perdemos la confianza en estas cualidades cuando pasan cosas en la vida que nos vuelven desconfiando de ellas, o sea cuando tenemos experiencias que asociamos con una consecuencia dolorosa o desfavorable, o con sufrimiento, tendemos a perder confianza en la cualidad que nos permitió tener esa experiencia en primer lugar. Entonces confiar en estas cualidades implica reconocer o ser honestos cuando no podemos confiar en ellas. Y no tenemos que forzar nada, ya el hecho que aceptemos que no estamos confiando en una cualidad, es un acto de claridad. Lo siguiente sería ver si podemos confiar en la cualidad que está “bloqueada” en otros contextos, para volver a reconocerla.


      CONFIAR EN LA CLARIDAD
      Cuando no confiamos en la claridad nos apegamos a nuestros juicios, prejuicios, e interpretaciones de las cosas. Nos apegamos a las explicaciones e inferencias condicionados, o sea, nuestra manera habitual de encuadrar y entender las cosas, y perdemos la claridad.

      Cuando confiamos en la claridad recibimos nueva información del presente, estamos dispuestos a ver las cosas desde otro punto de vista, a explorar perspectivas, etc., porque no estamos casados con una perspectiva, interpretación o juicio, a priori. Para poder acceder a generar una mirada fresca de las cosas, justo lo que es la claridad, es necesario soltar las ideas fijas que ya tenemos (lo cual es un aspecto de la cualidad de apertura), y mirar de nuevo y ver lo que no hemos visto, considerar lo que no hemos considerado.

      Estas preguntas pueden sernos muy útiles para recobrar la confianza en la claridad:

      ¿Qué es lo que me impide confiar en la claridad en esta situación?
      ¿Qué punto de vista no estoy dispuesto/a a soltar
      ¿Qué es lo que no estoy viendo aquí?

      CONFIAR EN LA APERTURA
      Cuando no confiamos en la cualidad natural apertura nos cerramos. Nos podemos cerrar de muchas maneras y en muchos contextos, pero en general en todas las situaciones hay un elemento común: no abrirnos a un campo de posibilidades inexplorado.

      Cuando confiamos en la cualidad maravillosa de la apertura nos abrimos a aprender, crear, inventar, jugar y disfrutar con las posibilidades. A veces el simple hecho de que nos demos oportunidad de hacer una lluvia de ideas completamente libre, sin temor, sin compromiso, nos permite reconocer la cualidad de apertura. La apertura nos permite generar estrategias o acciones diferentes cuando las que usamos dejan de ser útiles o resultan contraproducentes. Abrirse implica dejar de cerrarse… o soltar lo que está ocupando el espacio mental o volitivo.

      La apertura se puede cultivar a través de la creatividad en cualquier área. Incluso hacer las cosas de manera distinta, pensar en opciones distintas, ir a lugares distintos, escuchar música distinta, etc…probar comida distinta, decir que sí a opciones distintas. Si no confiamos en la apertura la dejamos de usar y entonces nos cerramos y nos volvemos repetitivos y poco adaptables.

      Estas preguntas pueden sernos útiles para recobrar la confianza en la apertura:

      ¿Qué es lo que me impide confiar en la apertura natural en esta situación?
      ¿Qué es lo que me impide soltar la manera en que veo o hago algo?
      ¿En qué áreas de mi vida parece que no tengo acceso a posibilidades nuevas?

      CONFIAR EN LA CALIDEZ
      Cuando no confiamos en la calidez nos volvemos distantes, nos desconectamos de las personas, perdemos la empatía y de ahí perdemos la capacidad de cuidar, de ayudar, perdemos la gratitud, y todas las demás cualidades que se basan en la calidez natural. También podemos perder la calidez con nosotros mismos, ser juiciosos, o duros con nosotros, o dejamos de atender y cuidarnos y cuidar de nuestras necesidades.

      Esta es una cualidad en la que, al menos en mi experiencia, es fácil dejar de confiar, porque creemos que si confiamos en ella la gente va a abusar de nosotros (porque en el pasado ocurrió), o la perdemos con nosotros porque nos inculcaron que es egoísta ser amables y cuidarse uno mismo.

      Lo que no nos damos cuenta cuando no confiamos en la calidez es que no se la estamos negando a la otra persona, nos la estamos negando nosotros mismos. Al renunciar a la calidez renunciamos a un estado de conciencia propio. En la sesión 8 comenté sobre la película The Doubt, con Meryl Streep Y Philip Seymour Hoffman, en la cual en una escena él le pregunta “¿dónde está tu compasión?” Y ella responde “En ningún lugar al que tu puedas llegar” (Where is your compasión? - Nowhere you can get to it)

      ¿Qué es lo que me impide confiar en la calidez natural con esta persona o ser vivo?
      ¿Haya algo que creo que obtengo al no confiar en la calidez?
      ¿Hay alguna experiencia del pasado que contribuye actualmente a no confiar en la calidez?
      ¿Puedo estar dispuesto a aceptar que una mala experiencia con otra persona no implica que la calidez es un error?
      ¿Con qué persona, o con qué ser vivo no me permito la calidez?

    • PREGUNTÁNDOLE A LAS TRES CUALIDADES

      Otra aproximación que a algunas personas les funciona muy bien, y puede ser muy poderosa y hasta mágica… es imaginarnos que cada una de estas cualidades es un ser, y lo podemos ir a consultar. Hay varias maneras de hace esto, muy ritual o menos ritual. Muy ritual puedes crear un lugar con velas y flores y objetos o símbolos, donde establezcas tres lugares distintos, cada uno con sus símbolos: el lugar de la claridad, el lugar de la apertura y el lugar de la calidez. Menos ritual es simplemente en una hoja de papel, dibujar tres áreas distintas una para cada cualidad. Luego escribes en una tarjeta o ahí mismo, un asunto o tema que te gustaría consultar con esa cualidad. Puede ser en forma de pregunta, o un asunto. Es casi como si le preguntaras al Tarot o a un Oráculo. O algo que quieres saber.

      Luego te sientas un rato a contactar en meditación las cualidades, así como se experimentan en el presente. Y después te imaginas que vas con cada una de estas cualidades-seres y les formulas la pregunta… y dejas que la pregunta entre. Y te quedas en silencio un rato y deja que sin que lo busques empiece a surgir la respuesta, o el comentario, de cada una de las cualidades.

      También puede ser un tema de reflexión durante el día.

      Mientras más accedas y confíes en estas cualidades más estarán accesibles en más momentos y contextos.

    • PRACTICA DE CONCIENCIA DE CONCIENCIA DEL SABADO 30 DE MAYO