MEDITACIÓN PARA LA VIDA

MINDFULNESS - COMPASIÓN

FORMACIÓN DE INSTRUCTORES DE MINDFULNESS 2019-20

MÓDULO DE AMOR INCONDICIONAL

FORMACIÓN DE INSTRUCTORES DE MINDFULNESS

Notas y materiales de práctica

  • BLOQUE IV: MODULO DE PRÁCTICAS DE AMOR INCONDICIONAL
    • TEMARIO DEL MÓDULO DE AMOR INCONDICIONAL

      FORMACION DE INSTRUCTORES DE MINDFULNESS
      MODULO DE AMOR INCONDICIONAL-COMPASIÓN

      SEPTIEMBRE A DICIEMBRE 2020

      (Descargarlo aquí)

      FECHAS: septiembre 12 y 26. Octubre 10 y 24. Noviembre 7 y 21. Diciembre 5 y 19.


      Temario:

      1. 1. Los orígenes budistas:
        1. a. Metta: el principio universal.
        2. b. Karuna: el encuentro del amor con el sufrimiento
        3. c. Mudita: el encuentro del amor con las emociones positivas
        4. d. Uppekkha: el encuentro del amor con el surgimiento condicionado.
      2. 2. El amor como principio biológico de conexión y cuidado.
        1. a. El amor incondicional y el apego seguro (j. Bowlby, etc)
        2. b. Neurobiología del amor.
        3. c. Cuando perdemos el contacto con el amor: apego inseguro
          1. i. Los cuatro estilos de apego
        4. d. Las prácticas para reconectarnos con el amor como principio biológico.
      3. 3. La base de mindfulness + reactivando la expresión del amor natural.
        1. a. La aceptación del ser humano fuera de conceptos.
        2. b. Como actitud sin conceptos
        3. c. Con frases clásicas
        4. d. Con frases nuevas
        5. e. Las cinco etapas:
          1. i. Cada etapa como una dimensión de seguridad/inseguridad
          2. ii. Diferencias afectivo-cognitivas en cada etapa
      4. 4. 1ª etapa: reconectándonos con el amor intrínseco.
        1. a. La base común: reconectar con el amor como principio natural.
        2. b. Más allá del auto concepto
        3. c. Tema: autocompasión. Ser tu mejor amigo.
          1. i. Kristin Neff: las tres dimensiones de la autocompasión.
        4. d. Práctica: afrontamiento compasivo. Ser tu propio cuidador en momentos de sufrimiento.
          1. i. García Campayo: afrontamiento compasivo
        5. e. Práctica: recordando ser amado. Equilibrando el sesgo negativo.
        6. f. Compasión con el niño que fui: completando experiencias difíciles antiguas.
        7. g. Práctica: tareas en la vida cotidiana
          1. i. Conciencia de cómo me hablo.
          2. ii. Descubriendo el deber ser y el autoconcepto conflictivo.
      5. 5. 4ª etapa: desactivando las experiencias de desconexión
        1. a. Práctica: recapitulación
        2. b. Práctica: perdón
        3. c. Tareas en la vida cotidiana
          1. i. Diario de experiencias a recapitular o perdonar.
      6. 6. 2ª etapa: reforzando las experiencias de conexión
        1. a. Práctica: reconectando con los amigos de tu vida
        2. b. Práctica: compasión con amigos
        3. c. Tareas en la vida cotidiana
      7. 7. 3ª etapa: la dimensión social.
        1. a. Práctica: conectando con “los otros” conocidos, fuera de los estereotipos
      8. 8. Práctica: 5ª etapa: amor incondicional en la imaginación social extendida.
      9. 9. Práctica de amor incondicional clásica
        1. a. Sin frases
        2. b. Con frases
      10. 10. Práctica: compasión en dos etapas
      11. 11. Práctica: compasión en cinco etapas
        1. a. En general
        2. b. Por grupos y contextos de sufrimiento
      12. 12. Tonglen (Pema Chödron)
      13. 13. Práctica: alegría empática en cinco etapas
      14. 14. La figura compasiva en la meditación: el Yidam amoroso.
      15. 15. Práctica CCT (Compassion cultivation training)
      16. 16. Práctica de ecuanimidad.
      17. 17. Diseño general de un taller.

      Trabajos del módulo
      1. 1. 8 meditaciones guiadas (guiones)
      2. 2. Audio explicando el amor como principio biológico

      Libros recomendados:
      Kristin Neff: se amable contigo mismo.
      Sharon Salzberg: el arte revolucionario del amor incondicional
      Javier García Campayo: mindfulness y compasión. (ed. Siglantana)

  • SEMINARIO 1: LOS ORÍGENES DE METTA
    • RESUMEN DEL SEMINARIO 1

      EL ORIGEN DEL AMOR INCONDICIONAL

      Lo que llamamos amor incondicional es una traducción imperfecta del término metta, en el idioma pali, o Maitri en el idioma sánscrito.

      Este término aparece en algunos “suttas” antiguos donde se reportan los discursos del Buda. El más conocido sobre el tema de metta es el Karaniyametta Sutta.

      Metta es una palabra que se puede traducir como amistad, amabilidad, benevolencia, amor universal o amor incondicional. El problema en la traducción es que estos términos los tendemos a entender de maneras diferentes. Metta podríamos entenderlo como la inclinación natural de relacionarnos con una intención de cuidar y conectarnos. En el Karaniya metta sutta el Buda dice:

      Tal como una madre daría su vida
      Para proteger a su único hijo
      Que así, de igual modo
      Se abra mi corazón de manera ilimitada
      Con amistad hacia todos los seres del universo


      De tal manera que sí es amistad, pero una amistad muy profunda, más parecida a la relación de una madre que daría su vida para proteger a su único hijo, o sea, con un gran énfasis en el valor de la vida. También en el texto aparece “de manera ilimitada” y hacia “todos los seres del universo” .

      En el siguiente seminario veremos que la explicación científica actual del amor tiene mucho en común con esta manera de entenderlo.

      En el seminario leímos el Karaniya Metta Sutta, del cual hice después un comentario.

      Después vimos que las prácticas de meditación de amor incondicional se desarrollaron a partir de este texto, y si bien no hay un texto antiguo, un sutta, que las describa tal cual, en palabras del Buda, sí se sabe que son prácticas que se desarrollaron desde hace miles de años, y que muy probablemente el Buda enseñó alguna versión de ellas. Parte de la evidencia es que en todas las escuelas que se derivaron del budismo antiguo existen alguna versión de las prácticas de metta. Otra parte de evidencia es que en la tradición budista tibetana también aparece el término, pero ya en sánscrito, Maitri. Aunque en la tradición tibetana se entiende principalmente como la primera etapa, es decir, la compasión hacia uno mismo, y no hay prácticas tan completas y extendidas como las del budismo theravada.

      Vimos también que la práctica de metta se desarrolló en relación con otros tres términos: karuna, múdita y uppekkha: compasión, alegría empática y ecuanimidad. De manera que hay cuatro tipo de prácticas relacionadas con metta: 1. La práctica de amor incondicional, 2. prácticas de compasión, 3. prácticas de alegría empatía y 4. Prácticas de ecuanimidad.

      Metta se consideran las prácticas que tienen como propósito conectarnos con el amor incondicional como un recurso natural. Karuna son las prácticas de amor incondicional en contextos de aflicción o dolor. Múdita son las prácticas de amor incondicional en contextos de alegría y bienestar. Uppekkha son las prácticas de amor incondicional con respecto a la naturaleza impermanente, y el surgimiento condicionado de la experiencia humana, o dicho más sencillamente, con respecto a los altibajos de la vida y la consecuencia de nuestras acciones.

      Vimos también que cada una de las prácticas se puede hacer con respecto a cinco tipos de personas: 1) uno mismo, 2) amigos o personas querida o cercanas 3) personas neutrales, 4) personas que no nos caen bien o con las que hemos tenido dificultades y 5) A todos los seres, usualmente entendido como grupos diferentes (cercanos, lejanos, chicos, grandes, etc).

    • KARANIYA METTA SUTTA

      Karaniyametta sutta
      (para descargar haz click en el título)


      Si realmente sabes lo que es bueno para ti
      Y comprendes la posibilidad de alcanzar
      Un estado de perfecta paz
      Entonces así es como necesitas vivir:

      Comienza siendo una persona entrenada y recta
      De habla amable, flexible y sin presunción.
      Contenta y fácil de satisfacer.
      Con pocas preocupaciones y una vida sin complicaciones.
      Asegúrate de que tu experiencia sensorial
      Sea calmada y controlada
      Se respetuoso y no seas codicioso
      Y evita hacer cualquier cosa torpe
      Que una persona sabia desaprobaría

      Entonces medita así:
      Que todos los seres sean felices y estén seguros
      Que todos los seres sean felices
      En el fondo de su corazón.
      Y piensa en todos los seres sin excepción
      El débil y el fuerte,
      Desde el más pequeño hasta el más grande,
      Los que se pueden ver y los que no
      Los que estén cerca y los que estén lejos
      Los que ya han nacido o los que están por nacer
      Que todos los seres sean felices en el fondo de su corazón.
      Que nadie engañe ni desprecie a nadie
      En ningún lugar, por ningún motivo
      Que nadie le desee ningún daño a a nadie
      Ya sea con ira o al reaccionar con odio

      Tal como una madre daría su vida
      Para proteger a su único hijo
      Que así, de igual modo
      Se abra mi corazón de manera ilimitada
      Con amistad hacia todos los seres del universo
      Extendiendo amistad arriba, abajo y alrededor
      Más allá de rivalidades, o de cualquier prejuicio
      Más allá del odio o la malevolencia

      Ya sea que te estés quedando en algún lugar o andes de viaje
      Ya sea que estés sentado o acostado en cama
      En todas las horas que estés despierto
      Deja que tu mente repose en este estado de amor universal
      Conocido como “morar en lo sublime”

      Soltarás de esta manera tus puntos de vista erróneos
      Te volverás ético de manera espontánea
      Y tendrás una perfecta visión clara
      Dejando atrás la avidez en los sentidos
      Quedarás finalmente libre de una existencia repetitiva

      Palabras del Buda

    • LAS BRAHMA VIHARAS

      LAS BRAHMA VIHARAS

      La meditación de amor incondicional desarrolló como la parte central de un conjunto de cuatro prácticas de meditación, conocido en la tradición budista como las Cuatro Moradas Sublimes, o cuatro Brahma Viharas. Virara es morada, y Brahma es la deidad que en época del Buda representaba al jefe de los dioses.

      Las cuatro moradas sublimes son:

      1. Amor Incondicional (Metta bhavana).
      2. Amor compasivo (Karuna Bhavana)
      3. Alegría empática (Múdita Bhavana)
      4. Ecuanimidad (Uppekkha Bhavana).

      El término Bhavana, común a ellos se traduce frecuentemente como “desarrollo de” o “dar surgimiento a”. O sea, son prácticas que dan surgimiento a cuatro estados mentales positivos respectivos. El común denominador en las cuatro Moradas Sublimes es amor incondicional. Entonces la primera morada es amor incondicional en general, la segunda es amor incondicional hacia una persona que sufre, que es la compasión (karuna), la tercera es amor incondicional como celebración de la alegría y el bienestar de otros (múdita), y la cuarta es amor incondicional hacia las personas desde la perspectiva ecuánime de la naturaleza condicionada de las experiencias de vida (uppekkha).

      Amor incondicional es la práctica base, a partir de las cuales se entienden y desarrollan no solamente las cuatro moradas sublimes sino que puede servir como base de otras prácticas, como son las de recapitulación, gratitud y alimentando tus demonios que veremos en el curso.

      BREVE RESUMEN DE LAS MORADAS SUBLIMES
      En resumen, amor incondicional (Metta) es una mirada no juiciosa, que ve más allá de la historia y las reacciones y definiciones de la persona, y la puede contactar como un ser vivo que respira, con necesidades, y que básicamente desea ser feliz y estar bien, como todos los seres vivos. En la práctica de Metta Bhavana se dirige hacia cinco tipos diferentes de persona, tu, un amigo, una persona neutral, y una persona con la que ha habido un desencuentro, y luego se abre a todos los seres vivos del universo. Esta práctica la exploraremos a fondo en el curso.

      Mientras que amor compasivo es esta misma mirada hacia personas que sufren, por cualquier causa. Y se dirige hacia las cinco etapas: hacia uno mismo, hacia un amigo que sufre, una persona neutral que sufre, una persona que sufre, con la cual ha habido un desencuentro y al final hacia todos los seres del universo que sufren. En esta práctica en particular se sugiere visualizar el potencial bienestar de la persona, o lo que uno le ofrecería como posible ayuda para aliviar su sufrimiento. La explicación tradicional -sobre todo de la tradición tibetana- es que compasión es una emoción que pide acción para ayudar a quien sufre, no es pasiva. Esta práctica la exploraremos a fondo también.

      Por otro lado, la alegría empática, es amor incondicional hacia alguien que está experimentando felicidad y bienaventuranza, en las cinco etapas: uno mismo, amigo, neutral, desencuentro, y todos los seres.

      La ecuanimidad es la mirada de Metta mientras contemplas a los seres humanos en las cinco etapas, comprendiendo que su vida y sus circunstancias ocurren en una red compleja de condiciones, parte de las cuales son sus mismos estados mentales y acciones. Es una mirada que comprende profundamente la naturaleza condicionada del ser humano y al mismo tiempo es cálida, positiva y conectada sin juicio ni interpretación alguna. Este dimensión de la práctica yo la veo más bien como una mirada que debe acompañar siempre a las otras tres dimensiones, y por lo cual la tomo como el punto de partida de amor incondicional, tal como vimos en la primera sesión del curso de formación. Es por esta razón que en la presentación de amor incondicional, en cuanto presento la visión filosófica y psicológica de la práctica, comienzo enfatizando el punto de que las personas que tenemos en la mente no son ellas, sino ideas, o conceptos que las representan. Y que al ser conceptos e ideas falsean la realidad compleja interconectada e interdependiente de un momento de un ser humano. Esta es justo la perspectiva de uppekkha.

      LAS MORADAS SUBLIMES COMO CÍRCULOS CONCÉNTRICOS
      Yo lo veo como cuatro círculos concéntricos: uppekkha es el círculo más amplio: la visión fundamental. Adentro de este circulo está Metta, que es la actitud que se nutre de la visión. Y ya juntas e integradas se relacionan con las situaciones humanas específicas del sufrimiento (karuna) y la alegría (múdita). Y esta última puede tomar la forma de la alegría por la felicidad de otros (múdita en sí) o felicidad de otros o alegría por el beneficio de las acciones de unos seres a otros (también llamada abbhanumódana, en el idioma pali), que es la práctica de gratitud.

      (Imagen de tres círculos concéntricos).









      BRAHMA VIHARAS DIAGRAMA






    • LAS CINCO ETAPAS

      El entrenamiento de las meditaciones de Amor incondicional (Metta, Karuna, Mudita y Uppekkha) se hace en cinco etapas. En cada etapa evocas la presencia de una persona diferente durante unos minutos. He aquí quiénes son estas personas:

      Etapa 1. Tú mismo.
      Etapa 2. Un buen amigo o amiga.
      Etapa 3. Una persona neutral
      Etapa 4. Una persona con la cual ha habido algún desencuentro.
      Etapa 5. Muchas otras personas y otros seres, cercanos o lejanos a ti.

      LAS CINCO PERSONAS

      La respuesta emocional que tienes con cada una de las personas de las distintas etapas es diferente, de manera que practicas Amor incondicional bajo diferentes condiciones emocionales. Veamos algunas de las diferencias comunes en las cinco etapas.

      En la primera etapa, la relación hacia ti mismo tiende a estar condicionada por las ideas positivas y negativas que te has hecho de ti. En casi todos los seres humanos hay un conflicto interior que surge desde temprana edad al tratar de convertirte en alguien que crees que tienes que ser y al tratar de eliminar lo que no nos gusta de nosotros. Esto es parte de un mecanismo de sobrevivencia que se instala desde la infancia. Esta etapa de la meditación consiste en relajarte en una aceptación radical y apreciativa de ti mismo, reconociendo que eres un ser humano con necesidades y aspiraciones universales. Dejas ir las idealizaciones negativas o positivas que tengas sobre ti.

      En la segunda etapa, la relación con un buen amigo, tiende a surgir con naturalidad una receptividad apreciativa hacia tu amigo. Aquí aprovechas la espontaneidad de la apertura amable que surge en ti, sintiendo en tu cuerpo y en tu mente una sensación sutil de apertura que surge naturalmente.

      En la tercera etapa, la persona neutral, descubrirás una dificultad: es difícil sostener la evocación de una persona en tu mente cuando no tienes emociones positivas o negativas hacia ella. Ante las personas neutrales uno tiende a ser indiferente, por lo cual es fácil desconectarse y ponerse a pensar en otras cosas. El trabajo en esta etapa consiste en regresar al contacto con esta persona, reconociendo en ella al ser humano como tú, con necesidades, aspiraciones.

      En la cuarta etapa, notarás la tendencia a juzgar a la persona, quejarte de ella, buscar venganza, ponerla en su lugar, o decirle lo que se merece, etc. También notarás que tu cuerpo se tensa y se contrae, surgiendo expresiones faciales y corporales asociadas al miedo y la ira. Estos son los signos de un corazón cerrado. Tu trabajo consistirá en recibir Amorosamente tus propias reacciones sin introducir juicios hacia ti mismo y al mismo tiempo dejando de alimentar la historia que te cuentas y los juicios sobre la otra persona. Intentas conectarte con esta persona como un ser humano con necesidades y aspiraciones igual que tu : un ser humano que trata de ser feliz y salir del sufrimiento.

      En la quinta etapa comienzas con el círculo de personas más cercanas a ti y poco a poco vas extendiendo el radio de aprecio y receptividad amable hacia personas cada vez más lejanas. Si deseas, puedes incluir animales de todos tipos, y a la red de vida que sostiene al planeta. Notarás que tiende a surgir un sentido de gratitud y conexión con todos los seres cuyas vidas contribuyen y convergen en la tuya de alguna manera, directa o indirecta.

      LAS DISTINTAS VERSIONES DE LA PRÁCTICA
      Hay varias maneras de hacer la meditación de amor incondicional, utilizando las cinco etapas o enfatizando una u otra etapa. Algunas versiones pueden ser más efectivas en distintos momentos para distintos practicantes, conviene conocerlas bien para saber cuándo te son más útiles.

      PRIMERA VERSIÓN: UN CONTACTO SILENCIOSO CON LA PRESENCIA
      Esta versión de la práctica es muy poderosa y si bien es sencilla no es necesariamente la más fácil. Su poder radica en que te ayuda a despertar y familiarizarte con la facultad de contactar la presencia de una persona a través de una mente silenciosa sin añadirle nada. La práctica puede ser muy efectiva y reveladora. Fuera de la meditación notarás que te es posible tener muy presente a una persona manteniendo la mente en silencio.

      Contactar la presencia de una persona en tu mente
      Contactar la presencia de una persona en la meditación comienza evocando el recuerdo o la imagen viva de ella en nuestra mente - incluso diciéndole su nombre- mientras sientes cómo tu cuerpo emocional responde a esta evocación.

      Tu propia presencia. En la primera etapa evocas tu propia presencia, la cual es fácil de contactar a través de lo que estás experimentando en ese momento sensaciones en cuerpo- mente. Tu presencia es lo que sientes en tu cuerpo físico, tu cuerpo emocional y energético, los estados mentales y en la conciencia misma que surge de tu experiencia inmediata.

      La presencia de otros. En las demás etapas de la meditación evocas la presencia de otras personas. Cuando sientas que se ha perdido el contacto, regresas suavemente a la presencia de la persona en tu mente a veces evocando su rostro, su nombre, etc, a veces sólo el sentido de conexión con ella. Es muy importante no tratar de mantener una imagen fija en tu mente, c o m o una f o t o , pues tenderá a introducir tensión en el cerebro.

      Notarás que al establecerse el contacto con la presencia de la persona su recuerdo o imagen viva tiende a cambiar o a desdibujarse por momentos, pero sin perderse el sentido de conexión con la persona. En efecto estás comenzando a usar la facultad de sentir la presencia de un ser humano que respira, alguien cuya complejidad de vida desconoces, y que realmente es imposible de capturar en una idea fija.

      El efecto de la presencia en el afecto primario.
      El afecto primario es el conjunto de sensaciones y señales que puedes percibir en el cuerpo, asociadas a cambios fisiológicos, algunos de los cuales surgen del instinto del amor. Cada persona que puedes recordar o evocar en la mente evoca o despierta cierto afecto primario que es perceptible en el cuerpo. Cuando piensas en alguien tu cuerpo se modifica generando afecto primario hasta cierto punto como si la persona estuviera presente. Puedes estar consciente del efecto de la presencia de una persona en el afecto al sentir y escuchar nuestro cuerpo mientras la evocas. Exploremos esto brevemente en cada una de las cinco etapas.

      En la primera etapa de la meditación te sensibilizas a las sensaciones de lucha o conflicto interior que surgen con respecto a lo que piensas de ti mismo. Puede haber culpa, decepción o auto desprecio, o simplemente ansiedad y preocupación. Todo esto se refleja en tu expresión corporal y facial, así como en tensión en diferentes partes del cuerpo.

      En la segunda etapa, cuando evocas la presencia de una persona que sientes incondicional hacia ti y que quieres bien, la sensación del afecto tenderá a ser más placentero y energizado o relajado.

      En la tercera etapa, cuando evocas la presencia de una persona neutral, alguien que no es ni amigo ni enemigo, la sensación interior tiende a ser de una energía algo difusa, pero al mismo tiempo tranquila y equilibrada. No obstante, el afecto de la emoción de la etapa previa se traspasará a esta etapa en alguna medida.

      En la cuarta etapa. Cuando evocas la presencia de alguien con quien ha habido dificultades, tu cuerpo tiende a contraerse, la energía se vuelve agitada e irritable, reflejando la relación que has construido con la idea de esa persona basada en temor o ira y las emociones que se derivan de éstas.

      Cuando ha habido un desencuentro con una persona, usualmente ambas partes sufren en alguna medida. Cuando contactas la presencia de una persona que sabemos que sufre, nuestro propio cuerpo vibra ligeramente con su sufrimiento, es la respuesta natural de la empatía. En esta etapa es importante notar que tu cuerpo emocional revela tanto tu propio sufrimiento como el que percibes en la otra persona.

      En la quinta etapa. En esta etapa contactas por momentos breves la presencia de cada persona, comenzando con personas cercanas a ti y extendiendo el contacto a personas cada vez más lejanas y a otros seres vivos. Esta etapa se basa en mantener una apertura emocional de manera relajada hacia todos los seres que contactas. En cada presencia sentirás un ligero efecto en tu cuerpo emocional, con distintos tonos de sensación. La disposición receptiva y abierta te permitirá integrar rápidamente los sentimientos con respecto a cada persona. De aquí surge una fuerte sensación de interconexión con la vida.

      La presencia de otra persona como si estuviera contigo
      Hay otro aspecto de sentir la presencia de alguien, es parecido a cuando percibes que hay alguien en la casa, y pensabas que estaba vacía; o cuando estás hablando por teléfono con una persona y sabes que te están escuchando.

      Cuando estamos con una persona, parte de nosotros está en contacto con su presencia. Aunque usualmente no lo notamos, pues le damos más credibilidad a nuestras proyecciones.

      Cuando comiences a hacer la práctica de sentir presencia, quizá esperes que "sentir la presencia" de la persona sea algo muy intenso y bien tangible, parecido a las sensaciones de ver, escuchar o tocar. Pero no es así, realmente es una sensación más parecida a confiar y saber que la persona "está allí" y sentirte conectado.

      El trabajo comienza en tu propia mente

      Es importante recordar que en la meditación estás trabajando principalmente con la manera en que te relacionas con la idea que tienes de las personas (y su efecto en tu cuerpo físico- energético) no con ellas en sí. Todas las personas que contactas durante la meditación son una parte de tu propia mente. De hecho, su presencia es parte de tu propia presencia.

      Durante algún tiempo la práctica será principalmente un medio de sanar e integrar tu propia mente y tus emociones. Quizá te lleve a descubrir rencores, ideas duras y fijas sobre ti mismo y sobre otras personas, personas no perdonadas (que realmente son una parte desintegrada o fragmentada de tu propia mente) y sobre t o d o patrones que recurren una y otra vez en tu relación con la gente y con la idea que tienes de ti. Todas estas "personas" y definiciones ocurren en tu propia mente, están hechas de tu mente.

      Con respecto a otras personas, notarás el beneficio principalmente en la capacidad de relacionarte con ellas de una manera más directa, menos " mediada " por proyecciones de tu parte. Esto te permitirá cada vez más sanar relaciones y a adquirir confianza en tu capacidad de conectarte creativamente, con la inteligencia emocional que te brinda un corazón abierto y sabio.

      EL ANFITRIÓN UNIVERSAL: UNA METÁFORA DE LA PRÁCTICA DE AMOR INCONDICIONAL:
      Para darte una idea del espíritu y la dinámica de esta práctica, vamos a considerar una analogía bastante divertida que le quitará la seriedad y pesadez al asunto y te permitirá jugar creativamente con las cinco etapas de la meditación de Amor Incondicional.

      Imagínate que vas a dar una gran fiesta y eres el anfitrión. Esta fiesta es el banquete donde se ofrecerá el platillo más delicioso y nutritivo disponible al ser humano: el amor incondicional. Momentos antes de que lleguen tus invitados fuiste a la cocina y probaste este delicioso manjar y pudiste constatar que en efecto es exquisito y que te abre el corazón y te libera la mente de turbulencias. Y no sólo eso, sino que mientras más lo compartes, más hay. Nunca se acaba, al contrario, al darlo se abastece a sí mismo.

      Bajo la influencia de este descubrimiento e inspiración tomas una decisión radical: invitar a todas las personas que has conocido y conoces en tu vida, incluso a otros seres, chiquitos y grandes, en la tierra, en el mar y en el aire, todos sin excepción. Y no pones condiciones para que puedan entrar a la fiesta. Que vengan como son. Que prueben este delicioso manjar. Hay para todos. Y mientras más lo compartas habrá para más.

      El primer invitado: tú mismo
      Entonces te colocas en el umbral de la puerta, con el corazón abierto y una disposición excelente de darle una bienvenida cálida y receptiva a cuanto ser aparezca por ahí. Abres la puerta y.... iLa primera persona que llega eres tú mismo! Y te recibes a ti mismo amable, cálida y receptivamente. Olvidas los regaños, las culpas, las auto-amonestaciones, las ideas fijas de cómo y qué eres o no eres, etc. En cierto sentido es una aceptación t o t a l del ser que eres, como si el trasfondo de tu comprensión sobre ti fuera: la persona que crees que tienes que ser no existe. No tienes que tratar de ser alguien.
      De hecho, descubre que en esencia no hay nada que perfeccionar en la idea que tienes de ti, pues no eres un ser fijo, definible en blanco y negro ni eres la idea que tienes de ti. No hay nadie allí que esté dañado, o que haya salido defectuoso.

      Recibes al ser humano que eres, tal cual, en toda su complejidad y como t o d o en el universo: sujeto a condiciones y a constantes cambios... no cabes en una idea. Recibes tu propia presencia viva, tu propio campo de conciencia con infinito potencial de creatividad y amor. Te reconoces Amor o s a mente mientras mantienes una conciencia sensible y lúcida de tu cuerpo físico, tu cuerpo energético y tu campo de conciencia.
      Te mantienes en contacto contigo mismo a medida que entras a la mansión y al banquete del Amor incondicional. Te ofreces lo mejor. Durante cinco minutos te das el mejor trato, silenciosamente. No hacen falta palabras, sólo corazón abierto. Después regresas a las grandes puertas y te dispones recibir a tu siguiente invitado...

      El segundo invitado: un amigo
      Entonces llega un gran amigo tuyo. Un excelente amigo. Alguien con quien sabes que vas a estar en contacto toda la vida. No te importa si cambia de gustos, de partido político, si se divorcia, si se casa, si se va a vivir a otro lado. Tu amistad es a prueba de cambios, y está impregnado de un aprecio m u t u o bien palpable. Si te parece exagerada esta descripción, adáptala a tu mejor amigo/a.
      Nota: Es mejor no escoger a tu pareja, al menos por el momento, porque frecuentemente es una relación condicional. Es decir, el amor que hay entre una pareja depende de ciertas condiciones, y cuando éstas cambian o se agotan, desaparece el amor. Te amo siempre y cuando vivas conmigo, no andes con otra o con otro, seas así o asado, digas o no digas esto o aquello, me des esto o lo otro son expresiones de Amor condicional. Amor incondicional está más allá del interés propio, no es autorreferente.

      Igual, recibes su imagen, su recuerdo, contactas su presencia viva sentida en tu cuerpo emocional. Te resultará fácil que se abra tu corazón. Te mantienes en contacto con este amigo o amiga, mientras dejas ir la historia y las definiciones. Silenciosamente le ofreces tu corazón abierto, y te conectas más con su presencia desnuda. Quizás aún ves su imagen en tu mente, pero ya es un contacto más con el ser humano que con la historia de él.

      Después regresas a las grandes puertas y te dispones recibir a tu siguiente invitado...
      El tercer invitado: una persona neutral

      Invita a una persona neutral. Alguien que conoces pero que no es realmente un amigo, pero tampoco ha habido dificultades con esta persona. Tal vez el cartero, o algún colega o compañero de trabajo o escuela, algún empleado que ves con cierta regularidad. Recibes su imagen, su recuerdo, evoca su presencia. Siente tu cuerpo emocional. Te mantienes en contacto con él o ella, descubriendo que puesto que no sabes mucho sobre la persona ni hay emociones fuertes con ella, quizás es difícil sostener su presencia en tu mente. No obstante, es claro que es un ser h u m a n o como tú, misterioso y complejo, con necesidades y circunstancias. Silenciosamente mantienes abierto tu corazón, ofreces lo mejor.

      Después regresas a las grandes puertas y te dispones recibir a tu siguiente invitado...

      El cuarto invitado: una persona con la cual ha habido un desencuentro
      Quizás un poco tímidamente se acerca a las puertas de tu banquete de amor incondicional una persona con la cual has tenido dificultades. Ha habido un desencuentro entre ustedes y han surgido emociones aflictivas. Pero te mantienes en tu propósito de ir más allá de definiciones y de la historia con esa persona, decides recibirla como a todos: de buen modo, con el corazón abierto.

      Quizás no sea muy fácil al inicio, pues tenderán a disparar emociones predispuestas. Sientes tu cuerpo emocional. Quizá percibes un impulso de molestia o enfado. Te permites experimentarlo sin reprimirlo, pero sin convertirlo en palabras o juicios. No te metes con los recuerdos de la situación que los confrontó o los desencontró. Los dejas ir, estás en plan de contactar la presencia de un ser vivo, un campo de conciencia complejo que no cabe en una idea o una definición. Estás dispuesto a que se disuelvan las definiciones... los juicios. Y en la medida que te sea posible te mantienes en contacto con él o ella. Le invitas a que entre en la mansión y al banquete del Amor incondicional. Silenciosamente le ofreces un corazón abierto en la medida que te sea posible.
      Regresas al portón abierto de par en par y te dispones recibir a tu siguiente invitado..

      El quinto invitado: todos
      Entonces empiezan a llegar más seguido, uno tras otro. Personas que conoces de distintos lados de la vida. Pareja, parientes, familiares, colegas, compañeros meditadores, distintas personas que conoces por tus ocupaciones y relaciones. Incluso personas que conoces de lejos, o que sólo sabes de ellas por los periódicos. Algunas viven más o menos cerca, otros muy lejos. Son de todas las edades y situaciones sociales y económicas. También entran animales, grandes y chicos.

      A cada uno le dedicas unos momentos de contacto receptivo y amable. Mantienes el corazón abierto. Dejas que se acerquen uno por uno, y a todos los recibes por igual. Les permites entrar a la mansión, al banquete...

      Y antes de terminar te das cuenta que la mansión es tu corazón, y el banquete que se han comido te ha llenado las despensas al doble... mágicamente. Descubres que mientras más das más tienes para dar.

    • MEDITACIONES DEL PRIMER SEMINARIO

      Estas dos primeras meditaciones son con las que usualmente comienzo un curso, y siguen más o menos un estándar en los protocolos de compasión de diferente escuelas. Lo más común es empezar por despertar el amor natural en uno mismo, y después de unas dos o tres sesiones enfocando en esto, entonces se van añadiendo las demás personas o etapas.

      La primera es llamada a veces “Respiración compasiva” pero a mi me gusta más Conciencia plena compasiva con la respiración. O más corto conciencia compasiva con la respiración. Esta práctica es del tipo “intuitivo” en el sentido de que no utiliza frases que decirte, sino que enfatiza en conectarte con la intuición del amor incondicional como instinto, y que puede entenderse también como simplemente actitud o conciencia amable o conciencia compasiva. Utiliza la respiración como medio y objeto del amor incondicional. Pongo dos diferentes versiones de la misma práctica para que practiques las dos y veas si hay diferencias que te hagan sentir más o menos útil alguna de ellas.

      La segunda sí usa frases, por lo cual se considera que construye emociones positivas hacia uno mismo, pues las frases introducen conceptos que generan predicción. Los conceptos son gratitud, aceptación y compromiso. Usualmente es la segunda meditación del primer día de un curso de 6 u 8 semanas y son las tareas que se les deja a los alumnos. Esta práctica se llama a a menudo “Body scan compasivo” así con la mezcla de idiomas, o puede ser “Recorrido del cuerpo compasivo”.

      1. CONCIENCIA COMPASIVA CON LA RESPIRACIÓN V1
      2. CONCIENCIA COMPASIVA CON LA RESPIRACIÓN V2

      2. RECORRIDO DEL CUERPO COMPASIVO

      Sobre estas dos meditaciones hay una tarea, se describe en la pestaña de Tareas del seminario

    • TAREAS DE ESTE SEMINARIO Y GUIA DE ESTUDIO

      1. Practicar por lo menos dos veces por semana cada una de las meditaciones del taller.

      2. Anotar en un cuaderno de trabajo cuál es la estructura que sigue la práctica. (No es transcribir el guión completo, sino entender la secuencia y anotarla. En el siguiente seminario haremos un ejercicio de “indicaciones de amor incondicional” para la primera etapa.) Esto para cada una de las prácticas. La idea es aprenderse la secuencia general.

      3. Contestar el cuestionario sobre los temas cubiertos en este seminario (te llegará el enlace para responderlo el viernes).

      4. Estudiar los temas de las notas de este seminario.

      5. Como lectura: estamos en la quincena de conocer los orígenes de metta. Entones corresponde leer del libro de Sharon Salzberg todo lo que puedas.

      6. Volver a leer detenidamente el Karaniyametta Sutta, reflexionando sobre cada punto, de manera que puedas ir asimilando este texto seminal.

      7. Escribe la primera parte de la Carta a un amigo compasivo (instrucciones abajo)

      Estos son los conceptos que tienes que tener estudiar esta quincena

      1. Metta
      2. Karuna
      3. Mudita
      4. Uppekkha
      5. Las cinco etapas
      6. La práctica “intuitiva” o “instintiva” ¿Qué es? ¿Cómo se hace? ¿Cuál es el propósito?
      7. La práctica que construye emociones positivas. ¿En qué es diferente? ¿Cuál es su propósito?


    • CARTA A UN AMIGO COMPASIVO

      CARTA A UN AMIGO COMPASIVO
      Esta es una práctica muy valiosa para transformar tu relación contigo mismo, de una mirada juiciosa con autocrítica destructiva a una mirada compasiva.
      Primera parte:
      Escribe una carta a la persona más compasiva que te pudieras imaginar. Alguien que nunca te entendería perfectamente, sin juzgarte, sin regañarte, sin criticarte. Imagina que esta persona conoce tu vida perfectamente, desde tu infancia hasta el día de hoy, sabe por lo que has pasado y todas las vivencias que has tenido, y por consiguiente comprende perfectamente el condicionamiento que hay detrás de tus acciones.
      En esta carta cuéntale a corazón abierto y sin reservas todo lo que solo le contarías a alguien así. Puedes contarle secretos, o compartirle dificultades, o dudas que tienes, lo que sea que no le contarías a nadie más, o cualquier cosa que haces o dices habitualmente te ha llevado a juzgarte y amonestarte crónicamente.
      Escríbela a mano, con pluma o lápiz en papel. Enfócate bien al escribirla, dale tiempo y lugar y conéctate profundamente contigo mismo. Al terminarla ponla en un sobre, rotulado con tu nombre, como si te la fueras a enviar a ti mismo. También puedes poner en el remitente tu nombre . Guarda la carta en un lugar seguro, donde nadie la pueda abrir ni leer. O envíatela por correo regular (con estampilla postal y todo).
      Segunda parte
      Después de unos dos o tres días abre la carta. Imagínate que tu eres la persona más compasiva que te puedas imaginar, juega a serlo. Lee la carta detenidamente desde la perspectiva de alguien que te entendería completamente, sin juzgarte, sin criticarte, alguien que comprende perfectamente lo que has vivido desde que naciste. Lee la carta con total aceptación de la persona que la escribió. Y escribe la respuesta a la carta. “Querido___ recibí tu carta...” Responde lo que te imaginas que respondería la persona más compasiva del mundo, quien no te juzga ni te critica, sino alguien que te entiende y conoce lo que has vivido.
      Escribe a mano, con pluma o lápiz y papel. Al terminar pon la carta en un sobre, rotulado con tu nombre, y guárdala en un lugar seguro, o envíatela por correo. Después de una semana lee las dos cartas nuevamente.
      NOTAS SOBRE LA COMPASIÓN
      La compasión es una disposición a comprender y ayudar, sin juzgar, sin castigar, sin regañar. Si te caes, alguien compasivo te ayuda a levantare, y te entiende perfectamente, sin
      regañarte por haberte caído. La compasión es una mirada que comprende que las acciones de los seres humanos están condicionadas por múltiples factores y condiciones que corren a lo largo de tu vida. La compasión sabe que todo lo que hacemos de alguna manera es una estrategia cuya intención es satisfacer una necesidad universal, una necesidad legítima. La compasión también sabe que no todas nuestras estrategias funcionan bien; muchas sí, pero otras resultan contraproducentes y producen más problemas para nosotros o para otras personas, y esto es normal en los seres humanos, puesto que muchas de nuestras estrategias son hábitos y reacciones automáticas formadas en temprana edad, cuando no teníamos acceso a todos los recursos mentales y emocionales que podemos tener de adultos.
      Una mirada compasiva te diría algo más o menos con este espíritu: “entiendo por qué haces lo que haces... comprendo que lo haces por que tienes necesidad de _______. Y comprendo que te duele que no funcionen algunas estrategias que haces de manera automática. Y sé que te duele porque aspiras a vivir con sabiduría y compasión tu propia vida, y no siempre te parece que tus acciones producen resultados benéficos. Te entiendo perfectamente. Esto nos pasa a todos los seres humanos. Por el momento solo te quiero decir que puedes contar conmigo para lo que necesites, y que tienes también un gran potencial de conectarte con recursos mentales y emocionales que a veces parecen no estar a tu alcance.”
      Es la respuesta que daría un gran amigo que te quiere, te cuida, estará contigo toda la vida, y no te juzga ni te regaña ni te quiere hacer sentir mal, sino darte comprensión y apoyo.